
Si la madre presenta alguna complicación para dar de lactar, los especialistas en la salud recomiendan la extracción segura e inocua de la leche materna para luego dársela al bebé y así, seguir dándole todos los nutrientes y anticuerpos para su sistema inmunológico. No es recomendable el uso de biberones, este deforma la cavidad oral generando cambios en la tonicidad muscular de los labios y retardando la maduración. Por otro lado, el niño puede presentar efecto de confusión rechazando posteriormente la areola materna. Además, se ha demostrado que los biberones de plástico contienen Bisphenol A, un químico que aumenta la prevalencia de diabetes, enfermedades cardiovasculares, angina de pecho y ataques de corazón.
En cuanto a las complicaciones del virus A (H1N1) como es la neumonía, un estudio demuestra que los niños amamantados reducen el riesgo de contraer esta enfermedad a comparación de los niños que se alimentan con fórmulas lácteas.
Si la madre está en tratamiento con algún antiviral como el Tamiflu, puede continuar con la lactancia ya que la cantidad del medicamento en la leche es muy pequeña y no afecta al bebe. El genérico del Tamiflu es el oseltamivir fosfato y este posee riesgo 0, seguro, compatible con la lactancia y el lactante. El zanamivir, antiviral muy usado contra la gripe A también posee riesgo 0, seguro y compatible con la lactancia materna.


